Eso que llaman sentimiento colectivo no es más que un pensamiento manipulado vendido por intereses sesgados y comprado por mentes que necesitan sentirse protegidas por algo socialmente aceptado y consensuado.
Que me disculpen las medianías de mercadillo, pero prefiero pensar y sobre todo sentir lo que sale de dentro de mí que prestar mi mente y mi corazón a las reglas establecidas por una sociedad en la que cualquier mentira que sale por una pantalla (catódica o pixelada) tiene más difusión y calado que una verdad molesta.
Los pensamientos pueden ser de muchos, pero los sentimientos pertenecen a uno mismo...
© JeSúS