...las arrugas de las experiencias no vividas,
las ojeras de los sueños no alcanzados,
la mirada de desasosiego de aquellos que nunca se entendieron y que son conscientes de que jamás serán capaces de hacerlo.
La barba de los que esconden la inseguridad de una pubertad tardía,
los labios abiertos y la boca seca de esperanzas y palabras olvidadas,
la piel del color de los tiempos desaprovechados, malgastados junto a compañías vacías.
Y es que hoy, no aparté la vista al ver mi reflejo...
© JeSúS
Y es que hoy, no aparté la vista al ver mi reflejo...
© JeSúS